UN PACIENTE MUY ESPECIAL

UN PACIENTE MUY ESPECIAL



Durante la noche del domingo al lunes, sobre las 1-2 de la madrugada me llaman por teléfono haciéndome una consulta telefónica fuera de lo habitual.
Me comentan que su LEÓN de 3 meses está teniendo una crisis convulsiva desde hace 2 horas y que no saben dónde acudir.  Le explico dónde estamos y que vengan deprisa, ya que aquí les atenderemos sin problemas.
Cuando llaman a la puerta,  al abrirles la sensación de que me traigan a consulta un animal tan excepcional como un León me emociona muchísimo y más en las condiciones como lo trajeron.
Mojito estaba exhausto, lleno de babas espumosas por la boca y por todo el cuerpo. Las convulsiones no eran excesivamente violentas, pero era imposible hacerse con él.
Le administro  valium rectal para lograr, al menos durante unos minutos, que deje de convulsionar y así poder ponerle una vía venosa que va a ser realmente lo necesario para controlar éste estado tan dañino y complicado. Logro ponerle la vía y rápidamente le administro una dosis, según su peso y su edad de un sedante. Como es normal, experiencia en Leones se puede decir que no tenía mucha, pero la extrapolación a las patologías felinas en momentos de verdadera urgencia, lograron el control del cuadro convulsivo.
 
Cuando logro controlar la situación, comienzo a la hospitalización del mismo en nuestras instalaciones. Pongo sistema de gotero, sonda nasogástrica, ya que durante el estado de sueño inducido al ser un cachorro tan joven, se le debe de administrar alimento sin demora.
Posteriormente, cuando la adrenalina de todos empieza a cesar al ver que Mojito ya está estable y tranquilo, procedo a hablar con los dueños.
 
Mojito pertenece a un circo, lo cual lo complica todo, ya que las crisis epilépticas tienen muchas causas, (congénita, infecciosas, desarreglos electrolíticos…) pero sea como sea la enfermedad que padece es muy peligrosa para él mismo y para los que le rodearán en un futuro. Debido a esto, nos ponemos a estabilizarle, se le realizan pruebas para ver si es por culpa de procesos que se pueden curar con medicinas, pero los resultados son negativos.
Mientras la estancia de Mojito en el hospital hemos visto como ha pasado de un estado de debilidad extrema, donde presentaba incapacidad para levantarse y moverse con coordinación. Durante los primeros días presentó una ceguera total en ambos ojos, pero tras 6 días hospitalizado, Mojito recuperó la visión, volvió a correr. La experiencia de que un Leoncito te intente cazar por los pasillos del hospital, será una experiencia, entre todas las que nos dejó Mojito que no olvidará el equipo de Benipeixcar. Al igual que la experiencia de ver a ese lindo y dulce cachorro, que se quedaba dormido en el regazo, verle comer con esas ganas el pollo crudo, eso tampoco se olvidará o cuando ya pasados 4 días desde el ingreso se le tuvo que cambiar la vía de extremidad y ya no le parecía tan bien al Leoncito y nos gruñía  y se movía demasiado. No me imaginaba que con tan sólo tres meses y ese cuerpecito pudiera tener tanta fuerza y este tono de voz. Tuvimos que ser tres personas para poder lograr hacer el trabajo, sin enfadarle ya que todos sabíamos que a malas siempre gana el León.
Tras esta estupenda e inolvidable semana junto a Mojito, el Leoncito, le dimos el alta. Ya no presentaba ataques y su estado general y anímico estaba prácticamente normal.
 Se fue a casa con medicación antibiótica y fármacos para el control de las crisis. Ésta enfermedad necesita un control veterinario constante.
 
Todo el equipo Benipeixcar como siempre se volcó con el caso, si casi todos los casos que recibimos a diario nos roban el corazón, el caso de Mojito nos lo robó por completo y de todo corazón el equipo espera que la vida le vaya bien y pueda tener una larga vida con una buena calidad. Y por supuesto, en lo posible, les hicimos saber que estén donde estén estamos para cualquier duda o complicación del caso. En definitiva que cuenten con nosotros para lo que sea

. VÍDEO