Cirugía articular en perros: TPLO, FHO, luxación de rótula y recuperación

La cirugía articular en perros es el conjunto de procedimientos quirúrgicos que actúan sobre las articulaciones para tratar luxaciones, roturas ligamentosas, displasias y otras patologías ortopédicas. Es uno de los campos más avanzados de la cirugía veterinaria y ofrece resultados excelentes cuando se indica correctamente y se acompaña de una rehabilitación adecuada.
Principales cirugías articulares en perros
Rotura del ligamento cruzado craneal (TPLO, TTA, sutura lateral)
La rotura del ligamento cruzado craneal (equivalente al LCA en humanos) es la cirugía ortopédica más frecuente en perros. El ligamento cruzado craneal estabiliza la rodilla; cuando se rompe, la tibia se desplaza hacia adelante (cajón craneal positivo) produciendo inestabilidad, dolor y artritis progresiva.
Las técnicas quirúrgicas más usadas:
- TPLO (Tibial Plateau Leveling Osteotomy): se modifica el ángulo de la meseta tibial (plateau) mediante una osteotomía circular, eliminando la necesidad del ligamento para la estabilidad. Es la técnica gold standard en perros de talla media y grande. Requiere cirujano ortopédico especializado.
- TTA (Tibial Tuberosity Advancement): adelanta la cresta tibial para neutralizar las fuerzas que desplazan la tibia. Alternativa a la TPLO con resultados similares.
- Sutura lateral extraarticular: técnica más sencilla y económica, adecuada en perros pequeños (menos de 15-20 kg). Coloca una sutura sintética fuera de la articulación para reemplazar la función del ligamento. Mayor tasa de recidiva en razas grandes.
Cirugía de cadera
- FHO (Femoral Head and Neck Ostectomy): extirpación de la cabeza y cuello femoral. Indicada en displasia de cadera grave en razas pequeñas-medianas y en luxaciones de cadera irreducibles. El perro crea una "articulación falsa" de tejido fibroso. Los resultados en razas pequeñas son excelentes; en razas grandes, más variables.
- Prótesis total de cadera (THR): sustitución de la articulación coxofemoral por una prótesis de cementada o no cementada. Indicada en displasia grave en razas grandes. Excelentes resultados funcionales. Requiere centro especializado y cirujano con formación específica.
- Triple osteotomía pélvica (TPO): reorienta el acetábulo para mejorar la cobertura de la cabeza femoral. Solo indicada en cachorros con displasia leve-moderada sin artrosis aún establecida.
Cirugía de codo
- Fragmento coronoideo medial (FPC): extirpación artroscópica o quirúrgica del fragmento cartilaginoso desprendido en el codo. Frecuente en Labrador, Golden Retriever y Rottweiler jóvenes.
- Osteocondritis disecante (OCD) de codo: extirpación del colgajo cartilaginoso y curetaje del lecho subcondral. También puede hacerse por artroscopia.
- Incongruencia radio-cúbito: técnicas de nivelación de la articulación radio-cúbito en razas condrodistró ficas (Basset, Dachshund).
Luxación de rótula (patella)
Frecuente en razas pequeñas (Yorkshire, Chihuahua, Pomerania). La rótula se sale de la tróclea femoral hacia medial (luxación medial) o lateral. El tratamiento quirúrgico se indica en grados III y IV, o en grados II con dolor o claudicación frecuente:
- Profundización de la tróclea femoral (sulcoplastia)
- Transposición de la cresta tibial
- Plicatura del retináculo lateral
Recuperación tras cirugía articular
La recuperación es la fase más crítica para el resultado. Los errores en la recuperación son una causa frecuente de complicaciones:
- Restricción estricta de actividad: las primeras 8 semanas son fundamentales. Sin saltos, escaleras ni ejercicio libre. Los paseos solo con correa y de duración limitada.
- Fisioterapia y rehabilitación: fundamental para recuperar el rango de movimiento articular, la musculatura y la propiocepción. Se inicia a los pocos días de la cirugía con ejercicios pasivos.
- Control de peso: el exceso de peso sobrecarga la articulación en recuperación. En perros con sobrepeso, iniciar el control dietético antes de la cirugía si es posible.
- Analgesia: los primeros 10-14 días con AINE y opioides ligeros según el protocolo del cirujano. No suspender por iniciativa propia si el perro parece bien: el dolor controlado favorece la recuperación y previene la automutilación de la herida.
- Control radiológico: radiografía de seguimiento a las 6-8 semanas para valorar la cicatrización ósea en osteotomías (TPLO, TTA).
Preguntas frecuentes sobre cirugía articular en perros
¿A qué edad se puede operar de displasia de cadera un perro?
Depende de la técnica. La TPO solo se hace en cachorros de 4-8 meses sin artrosis establecida. La FHO y la prótesis total pueden hacerse a cualquier edad, pero el resultado es mejor antes de que la artrosis sea muy avanzada. No existe un límite de edad superior absoluto: la decisión se basa en el estado general del animal y la anestesiabilidad.
¿Cuánto tiempo tarda un perro en caminar bien después de una TPLO?
Los primeros días puede apoyar la pata de forma irregular. Entre la 2ª y 4ª semana suele empezar a apoyar mejor. La mayoría de los perros caminan con relativa normalidad a las 8 semanas. La recuperación completa, con vuelta al ejercicio normal, suele ser a los 3-4 meses. El endurecimiento óseo completo de la osteotomía requiere 6 meses.
¿Hay riesgo de que el ligamento cruzado del otro lado también se rompa?
Sí. Se estima que el 40-60% de los perros que rompen el cruzado en una rodilla desarrollarán la rotura en la otra rodilla en los siguientes 1-2 años. Se cree que hay una predisposición conformacional (ángulo de la meseta tibial) que afecta a ambas rodillas. Por eso el control del peso y la fisioterapia son especialmente importantes en el período postquirúrgico.
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