Tumores Testiculares en Perros: Tipos, Síntomas y Tratamiento

Veterinario examinando perro en consulta - tumores testiculares en perros diagnóstico

Le has notado un bulto en el testículo a tu perro, o el veterinario durante una revisión te ha dicho que un testículo está más grande de lo normal. Los tumores testiculares son la neoplasia más frecuente en perros machos no castrados, representan alrededor del 90% de los tumores del aparato reproductor masculino canino, y la buena noticia es que en la gran mayoría de los casos la castración quirúrgica es curativa.

Índice

Los tres tipos de tumores testiculares en perros

Existen tres tipos principales, que pueden aparecer solos o en combinación (tumores mixtos):

Tipo Célula de origen Frecuencia Comportamiento Riesgo metástasis
Seminoma Células germinales (espermatogonias) Muy frecuente (33-40%) Generalmente benigno Bajo (5-10%)
Tumor de células de Sertoli (TCS) Células de Sertoli (soporte) Muy frecuente (33-40%) Puede ser maligno; produce estrógenos Bajo-moderado (10-15%)
Tumor de células de Leydig (intersticial) Células de Leydig (producen testosterona) Frecuente (25-35%) Casi siempre benigno Muy bajo (<1%)

El 30-50% de los perros con tumores testiculares tienen más de un tipo de tumor simultáneamente. El seminoma y el TCS son los de mayor relevancia clínica para el dueño.

El tumor de células de Sertoli y el síndrome de feminización

El TCS es el tumor testicular con más implicaciones clínicas sistémicas porque produce estrógenos en exceso, lo que genera un síndrome paraneoplásico de feminización. Los signos que el dueño puede observar en un perro macho con TCS:

  • Ginecomastia: agrandamiento de las mamas, que normalmente son inapreciables en el macho.
  • Atracción de otros machos: el perro feminizado puede atraer comportamientos sexuales de otros machos.
  • Alopecia bilateral simétrica: pérdida de pelo simétrica en flancos y vientre, con hiperpigmentación de la piel.
  • Prepucio y escroto engrosado y edematoso.
  • Pérdida de libido y reducción del testículo contralateral (el exceso de estrógenos suprime la función del otro testículo).
  • Aplasia medular: en casos de hiperestrogenismo severo, el exceso de estrógenos puede suprimir la médula ósea y producir anemia aplásica, trombocitopenia y leucopenia. Es la complicación más grave y requiere actuación urgente.

Si el veterinario detecta aplasia medular asociada a TCS, hay que actuar rápido: la castración debe hacerse pronto y el pronóstico depende de la reversibilidad de la supresión medular.

Criptorquidia y riesgo de tumor testicular

La criptorquidia (testículo no descendido, retenido en el abdomen o el canal inguinal) multiplica el riesgo de tumor testicular por 13 comparado con testículos en posición normal. La razón es la temperatura: los testículos retenidos están a la temperatura corporal en lugar de los 2-3°C más fría del escroto, lo que altera el proceso de maduración celular y favorece la transformación neoplásica.

Los perros criptórquidos tienen mayor predisposición a TCS y seminoma en el testículo retenido. Si el perro es criptórquido y no va a ser usado en reproducción, la castración (extirpación del testículo retenido + el escrotal) es la recomendación estándar para prevenir el tumor. El testículo retenido en el abdomen no es palpable desde fuera: necesita ecografía abdominal para localizarlo.

Razas predispuestas y edad de presentación

Los tumores testiculares aparecen principalmente en perros de mediana edad y mayores:

  • Edad media de presentación: 9-11 años para seminoma y TCS, algo antes (7-9 años) para Leydig.
  • Razas con mayor incidencia documentada: Pastor Alemán, Weimaraner, Shetland Sheepdog, Boxer y razas con predisposición a la criptorquidia (Chihuahua, Pomerania, Toy Poodle).

Síntomas: cómo detectar un tumor testicular

La mayoría de los tumores testiculares se descubren de forma incidental en una revisión rutinaria, o porque el dueño nota una asimetría escrotal al acariciar al perro. Los signos que hay que buscar:

  • Asimetría escrotal: un testículo más grande que el otro, más duro o de textura irregular al tacto.
  • Masa palpable en el escroto: nódulo bien definido dentro del testículo.
  • Dolor a la palpación testicular en algunos casos.
  • En TCS: los signos de feminización descritos arriba (ginecomastia, alopecia, atracción de machos).
  • En casos avanzados con metástasis linfáticas: agrandamiento de los ganglios inguinales o sublumbares.

Diagnóstico

  • Palpación escrotal y exploración física completa: primer paso. El veterinario palpa la textura, tamaño y consistencia de ambos testículos y los ganglios inguinales.
  • Ecografía testicular y abdominal: confirma la presencia y extensión del tumor. En perros criptórquidos, localiza el testículo retenido. Evalúa los ganglios linfáticos regionales para detectar metástasis.
  • Analítica de sangre completa: incluir hemograma para detectar aplasia medular si hay sospecha de TCS con hiperestrogenismo. El hemograma puede mostrar anemia, trombocitopenia o leucopenia.
  • Radiografía de tórax: para estadificación en casos con riesgo de metástasis (TCS en criptórquidos, lesiones grandes).
  • Histopatología del testículo extirpado: es el diagnóstico definitivo de tipo e índice de malignidad. Se realiza siempre después de la castración.

Tratamiento: la castración como solución

La orquiectomía bilateral (castración quirúrgica) es el tratamiento estándar y curativo en la mayoría de los casos. La extirpación de ambos testículos elimina el tumor y previene la aparición de nuevo tumor en el testículo contralateral. Los puntos clave:

  • En criptórquidos: hay que extirpar el testículo retenido, no solo el escrotal. Según su localización (inguinal o abdominal), puede requerir una incisión abdominal (laparotomía).
  • Quimioterapia: solo se plantea en los raros casos con metástasis confirmadas. No es el tratamiento de primera línea.
  • Seguimiento post-castración en TCS: si hay aplasia medular, el hemograma debe monitorizarse cada 1-2 semanas tras la castración. La mayoría de los perros recuperan los valores sanguíneos en semanas, pero los casos graves pueden tardar meses.
  • Los signos de feminización (ginecomastia, alopecia) revierten en semanas a meses tras la castración en la mayoría de los perros.

Pronóstico

El pronóstico global de los tumores testiculares en perros es excelente:

  • Seminoma: prácticamente benigno en posición escrotal. La castración es curativa en más del 95% de los casos.
  • TCS escrotal: también excelente con castración precoz. El riesgo de metástasis es del 10-15%. En criptórquidos el riesgo es mayor.
  • Leydig: benigno en casi la totalidad. La castración es curativa.
  • El pronóstico empeora en perros con aplasia medular severa por hiperestrogenismo, que es la complicación potencialmente fatal del TCS.

Prevención: la castración preventiva

A diferencia de los tumores mamarios en perras donde la relación con la castración es más compleja, en los tumores testiculares la castración es preventiva de forma clara. La forma más efectiva de prevenirlos es la castración. En España la decisión de castrar no es obligatoria y tiene implicaciones para la reproducción, la salud hormonal y el comportamiento. Pero en perros criptórquidos, la castración está justificada médicamente por el riesgo de tumor x13. En perros de raza no destinados a reproducción, la decisión se toma valorando individualmente los pros y contras.

Preguntas frecuentes

¿Mi perro con tumor testicular puede morir?

Con diagnóstico precoz y castración, el pronóstico es excelente en la gran mayoría de los casos. El riesgo vital existe en dos situaciones: TCS con aplasia medular severa por hiperestrogenismo (complicación tratable pero grave) y en los raros casos con metástasis sistémicas. Si se actúa antes de que aparezcan estas complicaciones, la castración es curativa.

¿Hay que castrar a los dos testículos aunque el tumor esté en uno?

Sí. La castración bilateral es el estándar porque el riesgo de desarrollar tumor en el testículo contralateral es significativo con la edad, especialmente en razas predispuestas. Además, si hay hiperestrogenismo por TCS, el testículo afectado suprime la función del otro, que recuperará la función solo si la fuente de estrógenos se elimina.

¿El tumor testicular es hereditario en perros?

No se ha demostrado herencia directa para los tipos más comunes (seminoma, Leydig). La criptorquidia sí tiene componente hereditario y la predisposición racial al tumor en criptórquidos puede tener base genética. Por eso los criptórquidos no deben usarse en reproducción.

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