Vaginitis en Perros: Tipos, Síntomas y Tratamiento

Veterinaria examinando perra en consulta reproductiva - diagnóstico de vaginitis en perros

La vaginitis en perros es la inflamación de la vagina y el vestíbulo vaginal en la hembra. Se manifiesta principalmente como secreción vulvar anormal y lamido excesivo de la zona. Aunque la mayoría de los casos son leves y tratables, algunas presentaciones requieren diagnóstico para descartar infecciones más graves o anomalías anatómicas. Saber distinguir los signos ayuda a actuar con rapidez.

Índice

Tipos de secreción vulvar: qué indica cada una

Color y aspecto Qué puede indicar Urgencia
Transparente o ligeramente blanquecina, fluida, sin olor Normal durante el celo o en las semanas siguientes Vigilar, no urgente si la perra está bien
Blanca cremosa o amarillenta, mucopurulenta, con leve olor Vaginitis bacteriana Visita veterinaria en días
Verde, amarilla intensa o grisácea, mal olor Infección bacteriana grave, piómetra (si la perra no está esterilizada) Urgente, valorar ese día
Sanguinolenta (no relacionada con celo ni parto) Traumatismo vaginal, tumor, pólipo Urgente, valorar ese día
Transparente con sangre (perra entera, ciclo regular) Proestro/estro normal Normal si los ciclos son regulares

Vaginitis juvenil vs vaginitis adulta

Vaginitis juvenil (cachorras y perras prepúberes)

Aparece en cachorras antes del primer celo, habitualmente entre los 3 y los 8 meses de edad. La causa es la inmadurez del epitelio vaginal, que aún no ha recibido la influencia de los estrógenos. Se manifiesta como una secreción escasa, blanca o amarillenta, y la cachorra se lame más de lo habitual en la zona. En la gran mayoría de los casos se resuelve sola con el primer celo, sin necesidad de tratamiento. El veterinario puede confirmar el diagnóstico con citología vaginal. No está indicado esterilizar precozmente para tratar la vaginitis juvenil.

Vaginitis adulta

Aparece en hembras adultas, tanto enteras como esterilizadas. Suele tener un componente infeccioso (bacterias), favorecido por alteraciones anatómicas (vagina estrecha, vestíbulo anómalo), cuerpos extraños, tumores vaginales, cambios hormonales o higiene excesiva. En perras esterilizadas puede relacionarse con la falta de estrógenos y la atrofia del epitelio vaginal.

Síntomas de vaginitis en perros

  • Secreción vulvar de color variable (blanca, amarilla, verdosa)
  • Lamido excesivo y persistente de la vulva
  • Atracción de perros machos fuera del período de celo
  • Inflamación o enrojecimiento visible de la vulva
  • Escoriaciones en la zona por el lamido constante
  • En casos graves: malestar general, molestia al orinar si hay cistitis asociada

Diagnóstico

  • Citología vaginal: muestra el tipo de células y el grado de inflamación. Permite distinguir infección bacteriana de cambios hormonales normales.
  • Cultivo y antibiograma: identificar el agente bacteriano y qué antibiótico funciona. Imprescindible si la secreción es purulenta.
  • Vaginoscopia: exploración visual del canal vaginal con endoscopio, para detectar masas, cuerpos extraños, estenosis o anomalías anatómicas.
  • Ecografía abdominal: descartar piómetra (útero lleno de pus) en perras enteras, especialmente si hay secreción profusa y la perra está deprimida o bebe más agua.

Diferencia entre vaginitis y piómetra

Esta distinción es crítica. La piómetra es una emergencia que puede ser mortal si no se trata. Las señales de alarma que orientan hacia piómetra y NO hacia vaginitis simple:

  • La perra bebe muchísima más agua de lo habitual
  • Está apática, come poco o nada
  • Vientre distendido
  • La secreción es muy abundante, de color verde o purulento, con olor fétido
  • Han pasado entre 1 y 8 semanas desde el último celo

Si tu perra entera tiene secreción vaginal y alguno de estos signos, acude a urgencias. La piómetra cerrada (sin secreción externa) es aún más peligrosa porque no da señal visible.

Tratamiento de la vaginitis

  • Vaginitis juvenil: en la mayoría de los casos, esperar al primer celo. Lavados suaves de la zona si la secreción irrita la piel. No antibióticos salvo infección bacteriana confirmada.
  • Vaginitis bacteriana adulta: antibiótico sistémico según el antibiograma (amoxicilina-clavulánico, trimetoprim-sulfadiazina). Evitar lavados vaginales frecuentes que alteran la flora normal.
  • Vaginitis en perras esterilizadas por atrofia: estrógenos tópicos de uso veterinario bajo prescripción.
  • Anomalías anatómicas: corrección quirúrgica si la deformación es la causa recurrente.
  • Tumores o cuerpos extraños: extirpación.

Preguntas frecuentes

¿La vaginitis en perros se contagia a los machos?

Algunos agentes bacterianos pueden transmitirse durante la monta. Si se diagnostica una vaginitis bacteriana, se recomienda no cruzar a la perra hasta que el tratamiento esté completado y el cultivo de seguimiento sea negativo.

¿Qué pasa si no se trata la vaginitis?

La vaginitis juvenil suele resolverse sola. La vaginitis bacteriana adulta no tratada puede cronificarse o ascender y causar cistitis o infecciones del tracto reproductivo. En perras enteras, la infección puede facilitar problemas en el siguiente ciclo o en la gestación. No es urgente en la mayoría de los casos, pero tampoco debe ignorarse durante semanas.

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