Cojera en Caballos: Causas, Grados y Cuándo Es Urgente

La cojera en caballos no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma: la forma en la que el cuerpo del caballo te dice que algo duele. Puede tener su origen en el casco, una articulación, un tendón o incluso en la espalda, y la localización exacta del problema es, casi siempre, el paso más difícil del diagnóstico. Saber observar y describir bien la cojera antes de que llegue el veterinario acelera muchísimo el proceso.
- La escala de gravedad que usan los veterinarios equinos
- Dónde localizar la cojera: causas según la zona
- Cómo observar la cojera antes de que llegue el veterinario
- Diagnóstico: cómo lo localiza el veterinario
- Relación con el herraje y el manejo del casco
- Tratamiento según la causa
- Preguntas frecuentes sobre la cojera en caballos
La escala de gravedad que usan los veterinarios equinos
A diferencia de lo que cree mucha gente, la cojera no es un concepto de "sí o no": los veterinarios la clasifican en grados según su intensidad, lo que ayuda a decidir la urgencia de la valoración y a seguir la evolución del caballo a lo largo del tratamiento.
| Grado | Descripción |
|---|---|
| 0 | Sin cojera apreciable en ninguna circunstancia |
| 1 | Difícil de observar, no es consistente independientemente de las circunstancias (suelo duro, círculos, peso del jinete) |
| 2 | Difícil de ver al paso o en línea recta, pero consistente bajo ciertas circunstancias (peso, terreno, giros) |
| 3 | Consistentemente observable al trote bajo cualquier circunstancia |
| 4 | La cojera es obvia, con marcado movimiento de cabeza, caída de grupa o acortamiento muy evidente del paso |
| 5 | Cojera mínima de apoyo de peso al moverse o en reposo, o incapacidad total para moverse |
Un caballo en grado 4 o 5 necesita valoración veterinaria urgente. Los grados 1-2 pueden esperar a una cita programada en pocos días, pero no deben ignorarse: una cojera leve no tratada puede agravarse o generar sobrecarga compensatoria en otras extremidades.

Dónde localizar la cojera: causas según la zona
| Zona | Problemas frecuentes |
|---|---|
| Casco | Abscesos podales, laminitis, mal herraje, piedras o clavos alojados, hormas mal recortadas |
| Menudillo | Inflamación articular, tendinitis del flexor, sesamoiditis; el "menudillo hinchado" es uno de los signos más buscados por los propietarios |
| Corvejón (esparavanes) | Artrosis del corvejón, conocida popularmente como esparavanes, frecuente en caballos de trabajo y deporte de cierta edad |
| Tendones y ligamentos | Tendinitis, desmitis del ligamento suspensor, sobrecargas por esfuerzo repetido o entrenamiento mal progresado |
| Articulaciones superiores (rodilla, cadera, espalda) | Menos frecuente como causa aislada, pero relevante en cojeras que no mejoran tras descartar el resto de zonas |
Más del 90% de las cojeras en caballos adultos se originan por debajo de la rodilla o el corvejón, y la mayoría tiene su origen en el casco. Por eso el veterinario suele empezar la exploración por el pie, aunque el caballo muestre el problema al moverse de forma más global.
Cómo observar la cojera antes de que llegue el veterinario
- Al paso y al trote, en línea recta: la cojera suele ser más visible al trote que al paso, sobre todo en superficie dura
- En círculos hacia ambos lados: algunas cojeras solo se hacen evidentes al girar hacia un lado concreto
- Movimiento de cabeza: el caballo levanta la cabeza al apoyar la extremidad dolorida y la baja al apoyar la sana (cojera de la mano); en las extremidades posteriores se observa más por la caída de la grupa
- Con y sin jinete: algunas cojeras solo aparecen con peso adicional
- Calor, hinchazón o sensibilidad al tacto en alguna zona concreta de la extremidad, comparando siempre con la extremidad contralateral
Grabar un vídeo del caballo moviéndose al paso y al trote, en línea recta y en círculo, es una de las informaciones más útiles que puedes llevar a la consulta: muchas cojeras intermitentes no se manifiestan en el momento exacto de la exploración veterinaria.
Diagnóstico: cómo lo localiza el veterinario
- Exploración de la marcha al paso, trote y en círculos, en distintas superficies
- Palpación y flexión de cada articulación para reproducir o intensificar el dolor
- Pinzas de cascos para localizar sensibilidad podal, especialmente en sospecha de absceso o laminitis
- Bloqueos anestésicos diagnósticos: se anestesia progresivamente cada zona de la extremidad, de abajo hacia arriba, hasta que la cojera desaparece, lo que permite localizar la zona exacta del dolor
- Radiografía y ecografía de la zona localizada para identificar la lesión específica una vez acotada la región
El proceso de bloqueos diagnósticos es el método de referencia para localizar cojeras difíciles, y explica por qué algunos diagnósticos requieren más de una visita: localizar la zona exacta antes de hacer pruebas de imagen ahorra tiempo y evita radiografiar zonas sanas.
Relación con el herraje y el manejo del casco
Un porcentaje considerable de las cojeras en caballos herrados tiene relación directa con el herraje: una herradura mal colocada, un intervalo de reherraje demasiado largo o un desequilibrio en el recorte pueden generar o agravar una cojera sin que exista ninguna lesión interna previa. Por eso, ante una cojera de aparición reciente tras un herraje, revisar primero el trabajo del herrador es un paso lógico antes de asumir lesiones más complejas.
Tratamiento según la causa
- Reposo controlado: la base de la mayoría de los tratamientos, con tiempos que varían de semanas a meses según la lesión
- Antiinflamatorios para controlar el dolor y la inflamación en la fase aguda
- Herraje terapéutico o correctivo en problemas relacionados con el equilibrio del casco
- Infiltraciones articulares en casos de artrosis o inflamación articular localizada, como en algunos esparavanes
- Fisioterapia y rehabilitación progresiva antes de retomar el trabajo completo, para evitar recaídas por reincorporación demasiado rápida
Preguntas frecuentes sobre la cojera en caballos
¿Un caballo puede cojear solo por cansancio?
El cansancio extremo puede alterar ligeramente el patrón de movimiento, pero una cojera clara y repetible no se debe al cansancio normal. Si el caballo cojea de forma consistente, siempre hay una causa física que justifica valorarlo.
¿Es buena idea hacer trabajar al caballo para "que se le pase"?
No. Forzar el ejercicio sobre una extremidad dolorida puede agravar la lesión original y generar sobrecarga compensatoria en otras extremidades. Ante cualquier cojera, lo correcto es reducir la actividad y consultar al veterinario, no intentar que el movimiento la disimule.
¿Cuánto tiempo tarda en curarse una cojera?
Depende completamente de la causa: un absceso podal puede resolverse en días, mientras que una lesión tendinosa puede requerir meses de reposo y rehabilitación progresiva. El veterinario es quien puede dar un pronóstico real una vez identificada la lesión concreta.
Si tu caballo muestra cualquier grado de cojera, sobre todo si es de aparición repentina o muy marcada, contacta con el veterinario antes de seguir trabajándolo: cuanto antes se localice el origen, mejor es el pronóstico de recuperación. Consulta también nuestro artículo sobre herraje de caballos si la cojera apareció después de un reherraje reciente.
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