Examen Oftalmológico en Perros: Qué Pruebas Hace el Veterinario

Un ojo rojo, lloroso o con aspecto distinto al habitual es uno de los motivos de consulta más frecuentes en perros. Saber qué pruebas puede hacer el veterinario durante un examen oftalmológico ayuda a entender por qué a veces hace falta más de una visita para llegar al diagnóstico correcto.
Qué incluye un examen oftalmológico completo
- Observación a distancia del comportamiento y la postura, antes de tocar al perro, para detectar si evita la luz o mantiene un ojo cerrado
- Test de Schirmer: mide la producción de lágrima con una tira de papel, clave para diagnosticar el ojo seco
- Tinción con fluoresceína: un colorante que se queda marcado en las úlceras de córnea, invisibles a simple vista
- Tonometría: mide la presión intraocular, imprescindible ante sospecha de glaucoma o uveítis
- Examen con lámpara de hendidura: permite ver en detalle las estructuras internas del ojo (córnea, cámara anterior, cristalino)
- Oftalmoscopia: revisión del fondo de ojo y la retina, especialmente importante en perros mayores o con sospecha de hipertensión

Por qué el orden de las pruebas importa
Esto es algo que pocos dueños saben y que explica por qué el veterinario sigue siempre la misma secuencia: la tinción con fluoresceína y la tonometría deben hacerse en un orden concreto. Si hay sospecha de úlcera corneal, primero se mide la presión (tonometría) y después se tiñe, porque el colorante puede interferir en la lectura del tonómetro. Saltarse este orden puede dar una presión ocular falseada y llevar a un diagnóstico equivocado.
Señales que justifican una revisión oftalmológica
- Ojo rojo o con la conjuntiva muy inflamada
- Lagrimeo excesivo o secreción de color distinto al habitual
- Opacidad o cambio de color en el ojo
- El perro se frota el ojo con la pata o contra superficies
- Parpadeo excesivo o el ojo entrecerrado de forma constante
- Cambios en el tamaño de la pupila o que no reacciona igual que el otro ojo
Preguntas frecuentes
¿El test de Schirmer molesta a mi perro?
Provoca una sensación leve al colocar la tira de papel en el párpado inferior durante un minuto, pero no es doloroso y se tolera bien sin sedación.
¿Cuándo se necesita derivar a un oftalmólogo veterinario especialista?
Cuando hay sospecha de glaucoma, cataratas que requieren cirugía, uveítis recurrente sin causa clara o cualquier lesión que no responde al tratamiento inicial en consulta general.
¿Con qué frecuencia debería revisar los ojos de mi perro mayor?
Al menos una vez al año a partir de los 7-8 años, ya que problemas como las cataratas o el glaucoma son más frecuentes con la edad y avanzan más rápido de lo que parece a simple vista.
Si notas cualquier cambio en el aspecto o comportamiento de los ojos de tu perro, no esperes a que se resuelva solo. Consulta también nuestros artículos sobre queratoconjuntivitis seca y cataratas en perros, dos de las causas más comunes de consulta oftalmológica.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Examen Oftalmológico en Perros: Qué Pruebas Hace el Veterinario puedes visitar la categoría Perros.

Deja una respuesta