Queratoconjuntivitis Seca Perros: Diagnóstico y Tratamiento

Ojo de Cocker Spaniel con secreción mucosa espesa y conjuntiva roja por queratoconjuntivitis seca canina

Tu perro tiene los ojos con una secreción amarillenta o verdosa espesa, los párpados pegados por las mañanas y la córnea que empieza a verse con una película grisácea. No es una infección normal de ojo: puede ser queratoconjuntivitis seca, el síndrome del ojo seco canino. Sin tratamiento progresa hasta ulcerar la córnea y puede llegar a causar ceguera. Esta guía explica cómo se diagnostica, qué significa el test de Schirmer y qué tratamiento funciona mejor.

Índice

Qué es la queratoconjuntivitis seca en perros

La queratoconjuntivitis seca (QCS), también llamada "ojo seco" o por su nombre latino "keratoconjunctivitis sicca" (KCS), es la inflamación de la córnea y la conjuntiva producida por una producción insuficiente de la capa acuosa de la película lagrimal. Sin esta capa de humedad, la superficie ocular se reseca, se inflama de forma crónica y acaba ulcerándose y pigmentándose (oscureción de la córnea).

La película lagrimal tiene tres capas (mucosa, acuosa y lipídica). La QCS afecta a la capa acuosa, producida por las glándulas lagrimales principal y del tercer párpado. En la mayoría de casos en perros, la causa es la destrucción autoinmune de estas glándulas.

Causas del ojo seco en perros

  • Inmunomediada (la más frecuente, ~80% de los casos): el sistema inmune destruye progresivamente las glándulas lagrimales. Es la causa en la mayoría de perros adultos con QCS crónica. No tiene cura: requiere tratamiento inmunosupresor de por vida para frenar la destrucción.
  • Extirpación del tercer párpado (prolapso de la glándula de la membrana nictitante): si el tratamiento del "ojo de cereza" fue la extirpación quirúrgica de la glándula en lugar de su reposición, el perro pierde entre el 30-40% de su producción lagrimal. Esta es la causa iatrogénica más frecuente de QCS en perros.
  • Fármacos: la sulfonamidas (trimetoprim-sulfadiazina) pueden dañar la glándula lagrimal de forma permanente en algunos perros, incluso con dosis y tiempos de tratamiento normales. Otros implicados: atropina sistémica, fenobarbital a largo plazo.
  • Hipotiroidismo y diabetes mellitus: las neuropatías secundarias a estas enfermedades pueden afectar a la inervación de la glándula lagrimal.
  • Distemper canino (moquillo): el virus puede dañar directamente las células secretoras de la glándula. Algunos perros que pasan el moquillo quedan con QCS secuelas. La vacunación completa según el calendario de vacunas protege frente a esta causa.
  • Neurógena: daño al nervio facial o trigémino que inerva la glándula lagrimal. Suele afectar a un solo ojo. Puede asociarse a sequedad nasal del mismo lado.

Síntomas del ojo seco en perros

La QCS tiene una presentación muy característica que permite sospecharla antes de hacer el test:

Síntoma Descripción Fase
Secreción mucosa espesa Acúmulo de moco amarillento o verdoso en el canto medial (esquina interna) del ojo. Se diferencia de las "legañas" normales en que es abundante, espesa y pegajosa Temprana y continua
Ojo rojo Conjuntiva inyectada (enrojecida) por la inflamación crónica Temprana
Blefarospasmo El perro mantiene el ojo semicerrado o parpadea frecuentemente por dolor Temprana a moderada
Córnea mate o grisácea La córnea pierde el brillo normal: se ve sin reflejo, apagada Moderada
Úlcera corneal La resequedad produce erosiones en la superficie de la córnea, dolorosas, con riesgo de perforación Moderada a grave
Pigmentación corneal Deposición de pigmento marrón oscuro sobre la córnea (pannus pigmentario). La córnea se oscurece parcial o totalmente, reduciendo la visión Crónica

Razas predispuestas a la queratoconjuntivitis seca

La QCS inmunomediada tiene una clara predisposición racial. Las razas con mayor prevalencia:

  • West Highland White Terrier (Westie)
  • Cavalier King Charles Spaniel
  • Cocker Spaniel inglés y americano
  • Bulldog inglés y francés
  • Shih Tzu
  • Pug (Carlino)
  • Lhasa Apso
  • Schnauzer miniatura
  • Pekinés

Las razas braquicéfalas (hocico corto) tienen mayor exposición ocular por la conformación de sus órbitas, lo que aumenta la vulnerabilidad ante cualquier problema lagrimal.

Diagnóstico: el test de Schirmer (STT)

El test de Schirmer (Schirmer Tear Test, STT) es la prueba diagnóstica de la QCS. Consiste en colocar una tira de papel milimetrado en el canto inferior del ojo durante 60 segundos y medir cuántos milímetros de la tira se humedecen con las lágrimas.

Interpretación de los valores del STT

  • >15 mm/min: producción lagrimal normal
  • 11-14 mm/min: borderline. Repetir en 4-6 semanas o si hay síntomas
  • 6-10 mm/min: QCS leve a moderada. Iniciar tratamiento
  • <5 mm/min: QCS grave. Tratamiento urgente para prevenir úlceras y pérdida de visión
  • 0 mm/min: ausencia total de producción lagrimal. Caso grave de QCS neurógena o autoinmune avanzada

El STT se hace antes de aplicar colirios o manipular el ojo. La ansiedad del perro puede reducir transitoriamente la producción lagrimal: si el primer resultado es borderline, repetirlo en consulta con el perro tranquilo.

Tratamiento de la queratoconjuntivitis seca en perros

El objetivo del tratamiento es doble: estimular la producción lagrimal y sustituir las lágrimas que faltan. El tratamiento es de por vida.

Ciclosporina vs tacrolimus: cuál usar

Los dos inmunosupresores tópicos más utilizados para tratar la QCS inmunomediada:

Fármaco Nombre comercial Concentración Eficacia Cuándo usar
Ciclosporina Optimmune (pomada 0.2%), Cyclosporine colirio 0.5-1% 0.2% (pomada) o 0.5-2% (colirio) Eficaz en el 70-80% de los casos. Aumenta el STT en 4-8 semanas Primera línea. Prueba de 4-8 semanas antes de decidir si es efectiva
Tacrolimus Protopic oftálmico (magistral 0.02-0.03%), colirio magistral 0.02-0.03% (colirio magistral) Más potente que ciclosporina. Eficaz en un 60-80% de los no respondedores a ciclosporina Segunda línea: si la ciclosporina no funciona tras 8 semanas. También como primera línea en casos graves (<5 mm/min)

Ambos se aplican 1-2 veces al día. La respuesta no es inmediata: puede tardar entre 4 y 8 semanas en evidenciarse una mejora del STT. No retirar el tratamiento porque el perro "parezca mejor": la mejoría se mantiene mientras se aplica el fármaco.

Lágrimas artificiales: soporte imprescindible

Los inmunosupresores controlan la enfermedad pero no restauran la producción lagrimal de inmediato. Mientras dura el periodo de respuesta (o en casos donde la respuesta es incompleta), las lágrimas artificiales mantienen la superficie ocular hidratada. Se aplican 4-6 veces al día o incluso más en casos graves. Los geles oftálmicos (más viscosos que las lágrimas líquidas) tienen mayor duración de efecto.

¿El ojo seco en perros tiene cura?

Depende de la causa. La QCS inmunomediada (la más frecuente) no tiene cura: el tratamiento controla la destrucción de la glándula lagrimal pero no la revierte. El perro necesita colirios de por vida. La QCS por sulfonamidas puede ser permanente si el daño glandular ya está hecho. La QCS neurógena leve puede mejorar con tratamiento específico de la causa subyacente y con estimulación pilocarpínica.

Los perros bien manejados con ciclosporina o tacrolimus pueden tener una calidad de vida excelente durante años, sin úlceras ni dolor crónico. La clave es no saltarse las aplicaciones.

Preguntas frecuentes

¿Se puede prevenir la queratoconjuntivitis seca en razas predispuestas?

No hay prevención directa de la QCS inmunomediada. Lo que sí se puede hacer es detectarla pronto: en razas predispuestas (Westie, Cocker, Bulldog, Cavalier) se recomienda hacer un STT anual a partir de los 2-3 años aunque no haya síntomas evidentes. La QCS leve detectada en fase precoz (STT 8-10 mm/min) responde mucho mejor al tratamiento que la detectada con pigmentación corneal ya establecida.

¿Puedo usar lágrimas artificiales humanas en mi perro?

Las lágrimas artificiales sin conservantes (unidosis) formuladas para humanos son seguras para uso ocasional en perros. Las que contienen conservantes (cloruro de benzalconio u otros) no deben usarse de forma crónica porque los conservantes son tóxicos para la córnea con aplicaciones frecuentes. Para uso diario repetido, es mejor usar lágrimas artificiales formuladas específicamente para uso veterinario o sin conservantes.

¿Mi perro con ojo seco puede quedarse ciego?

Sin tratamiento o con un tratamiento inadecuado, sí. La resequedad crónica produce primero úlceras corneales recurrentes y luego pigmentación corneal progresiva: el depósito de pigmento oscurece la córnea y reduce la visión hasta llegar a la ceguera funcional. Con tratamiento adecuado y consistente, la pigmentación se frena (aunque la ya establecida no siempre se revierte completamente) y la visión se preserva.

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